Villa 31

El desgarrador testimonio de una vecina de la Villa 31: “Destruyeron y quemaron todo”

La mujer vivía en el asentamiento de la Villa 31 que la Policía de la Ciudad de Buenos Aires desalojó por decisión del Gobierno y de la Justicia porteña.
viernes, 1 de octubre de 2021 · 13:39

Las imágenes que registraron los vecinos de la Villa 31 son trágicas y los testimonios de las personas que vivían de manera precaria en el asentamiento son desgarradores.

¿La solución es el desalojo? ¿Dónde pasaron la noche esos niños y niñas junto con sus madres del barrio de Retiro? ¿El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que administra el territorio más rico del país hace 14 años, todavía no encontró una respuesta para darles? Son todas preguntas que parecen quedar de lado ante la vorágine de la agenda pública y que las imágenes de la Villa 31 vienen a recordar.

Por otro lado, en las redes sociales se difundió un video en el que una mujer de la Villa 31, Leonina, relató lo sucedido y el desamparo que sufrió ante la situación: “Si me destruiste todo, me quemaste todo, y me dicen mañana tus hijos van a ir a estudiar, ¿cómo van a ir a estudiar, cómo se van a sentar esas criaturas después de todo el cuadro de violencia que vieron? ¿Con qué ropa, con qué útiles? Si todo me lo tiraron, todo me rompieron”.

Asimismo, sostuvo que es “una madre que tiene que empezar de cero” y se “rompe el lomo todos los días para juntar peso por peso para comprar una zapatilla a cada uno” de sus hijos.

 

Una Ciudad para pocos

Aproximadamente 400.000 personas viven en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires, lo que significa cerca del 15 % de los y las residentes. Pero la respuesta parece ser la invisibilización de ese sector de la sociedad que muchas veces es criminalizado y estigmatizado por los discursos políticos y mediáticos.

Por eso, Leonina tuvo que aclarar que no es “ninguna delincuente”, como si haría falta que lo diga. “Si fuera delincuente, no estaría acá, estaría viviendo allá en Recoleta en el mejor departamento. Soy una madre que todos los días tiene que mandar a sus hijos al comedor y al colegio para que puedan comer una comida calentita para ahorrarme un par de pesitos para después invertirlo en el colegio”, afirmó.