Elena Highton de Nolasco

Elena Highton de Nolasco, 17 años en la Corte Suprema marcados por su pragmatismo político

Elena Highton de Nolasco fue la primera mujer en integrar el Tribunal Superior.
martes, 5 de octubre de 2021 · 14:53

Si hay un mérito que le reconocen propios y ajenos al expresidente Néstor Kirchner fue la depuración de la Corte Suprema de menemismo conocida como la “mayoría automática”. En esos tiempos de cambios y resurgimiento de la crisis, la Justicia entró en renovación y Elena Highton de Nolasco fue la primera mujer en llegar al cargo a través de la aprobación de la Cámara de Senadores de la Nación.

En 2004, Elena Highton de Nolasco llegó a la plenitud de su carrera profesional. Después de recibirse como abogada a sus 23 años en la Universidad de Buenos Aires, se doctoró en Derecho Civil y Relaciones Internacionales e ingresó al Poder Judicial como Defensora Oficial de Incapaces y Ausente en el fuero Civil y Comercial en 1973.

Quedaron en la Corte: Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti.

A su vez, fue jueza Nacional de Primera Instancia en lo Civil y profesora titular de la UBA en materias como Derecho Civil I y IV y Derecho Notarial, Registral e Inmobiliario. Por su especialización en mediación, Kirchner convocó a Elena Highton de Nolasco para que reemplace en el cargo a Eduardo Moliné O’Connor.

 

De perfil moderado, habló en sus sentencias

Por su personalidad, la magistrada construyó su poder en base a un perfil bajo y pragmático a los vientos políticos de cada una de las épocas que marcaron sus 17 años en la Corte Suprema.

Supo ser la primera mujer en integrar el Tribunal Supremo y acompañar sentencias progresistas en tiempos donde la sociedad reclamaba cambios. Sin embargo, jamás se vinculó explícitamente con ningún partido político, lo que le permitió tener la cintura para negociar intereses personales, profesionales e ideológicos con el resto de sus compañeros y compañeras de la Corte.

A Rosenkrantz y a Highton de Nolasco se la consideró la "pareja oficialista" durante el Gobierno de Mauricio Macri.

Por ejemplo, entre 2011 y 2012, tras el 54 % que logró la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, integró la Comisión para la Elaboración del Proyecto de Ley de Reforma, Actualización y Unificación de los Códigos Civil y Comercial de la Nación.

No obstante, al cambiar de color político el Gobierno y con la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada, resistió a su salida de la Corte, ya que había cumplido 75 años y la ley indica que debe dejar el cargo, en base a negociaciones.

¿Qué ofreció a cambio? Votó a favor del 2x1 para los represores de los delitos de lesa humanidad de la última dictadura cívico militar. En contrapartida, logró su permanencia en la Corte después de los 75 años gracias a que el macrismo no apeló una sentencia que la favorecía en su reclamo de designación vitalicia. Pragmatismo y negociación.

La magistrada le había adelantado al presidente su decisión.

 

Ciclo cumplido

Con la llegada de Alberto Fernández al Gobierno volvieron los vientos de cambio, pero la pandemia del coronavirus frenó las reformas judiciales y la expectativa de una autodepuración de dicho Poder no se cumplió.

Ante esta situación y con sus 78 años, su última negociación fue para la designación del nuevo presidente de la Corte Suprema, una gestión a la que se opuso y perdió. Y no solo significó la titularidad en manos de Horacio Rosatti, también representó la última lucha de la magistrada que ya no quiere ser parte de uno de los tribunales más desprestigiados de la historia del país.

“Tengo el agrado de dirigirme al señor presidente de la República con el objeto de presentar mi renuncia al cargo de jueza de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con efectos a partir del 1 de noviembre del corriente año”, firmó Elena Highton de Nolasco. En pocas palabras y fiel a su estilo, dejará la composición del tribunal sin mujeres y con un legado en las páginas del Poder Judicial. Ahora, se abre el juego: ¿quién ocupará su lugar?