TITO

Tito, el nuevo auto eléctrico de producción nacional

Ya hay 50 unidades disponibles para la preventa.
jueves, 6 de mayo de 2021 · 13:48

En medio de una pandemia que azota a la economía nacional e internacional, y que puso de relieve algunas de las consecuencias que tiene el avance del ser humano sobre la naturaleza, los fabricantes argentinos se reinventan y se adaptan a una nueva etapa comercial en la que lo ecológico predominará como perspectiva productiva.  En este caso hablamos de Tito, el nuevo auto eléctrico producido por la empresa Coradir en la Provincia de San Luis.

Tito se alimenta de una batería de litio, puede alcanzar hasta 65 kilómetros por hora y no emite dióxido de carbono, uno de los gases que aumenta el efecto invernadero. Esto es, un proceso a través del cual los gases que se acumulan en la atmósfera irradian calor térmico a la superficie terrestre. A más gases, mayor temperatura terrestre y, por lo tanto, mayor calentamiento global.

En este nuevo auto de producción nacional pueden viajar hasta 4 personas, que podrán disfrutar de una pantalla LED HD Táctil de 10 pulgas, un reproductor multimedia, cámara de retroceso, radio y tecnología Bluetooth. Para cargar a Tito, cuyas dimensiones son de casi tres metros de largo, un metro y medio de ancho y un metro y medio medio de altura, se precisan 8 horas de carga, que permiten una autonomía de hasta 100 kilómetros.

Según Coradir, el auto eléctrico permite ahorrar hasta un 90% en costos, ya que no necesita de combustibles (que vienen aumentando sin parar este año) y tampoco de servicios “costos”.

La empresa fundada en 1995 en San Juan aseguró que hay 50 unidades listas para ser adquiridas durante el período de preventa, con un 20% de descuento sobre el precio final que es de 15 mil dólares. Además, Coradir buscará que entidades bancarias se sumen al proyecto financiando la compra para sus clientes.

 

El combustible, caro y perjudicial para el medioambiente

El precio de la nafta y el gasoil aumentó seis veces en lo que va del año. La empresa estatal YPF anunció en marzo que aumentaría en un 18% el valor de sus combustibles: en el tercer mes del año la distribuidora concentró un primer incremento del 6% y 7%, en abril formalizó el segundo tramo con una suba del 6% y se espera que este mes los combustibles suban otro 5% o 6%.

Hasta ahora las naftas y el gasoil acumulan un incremento anual del 27.2%. Según la distribuidora petrolífera, los aumentos se deben a una actualización del impuesto a los combustibles, al aumento de los biocombustibles, por el alza del precio internacional del barril de crudo y una serie de perforaciones que está realizando YPF.

Pero, además de caro, el uso indiscriminado de los combustibles tiene serias consecuencias para el medioambiente. Entre ellas podemos citar la emisión de gases de efecto invernado, la lluvia ácida, la contaminación del aire, suelo y agua. Sus efectos contaminantes no se producen únicamente por su quema (es decir, por su combustión), sino que también ocasionan problemas su transporte (derrames de petróleo) y sus productos derivados (como los elementos tóxicos).

Por último, la extracción, producción y distribución de los combustibles también ha provocado conflictos entre los países a lo largo de la historia. Como los principales yacimientos de combustibles fósiles están concentrados en ciertas áreas del planeta, la puja por el control de estos lugares derivó en el enfrentamiento de diversos países, llegando, incluso, hasta conflictos armados.