CON ESTILO

Conocé los secretos para que tus orquídeas se llenen de flores

Buena humedad, además de luz cálida y constante.
domingo, 18 de abril de 2021 · 13:08

Suelen ser fieles compañeras para aquellas personas que habitan en ambientes cálidos y luminosos. Aun así suele pasar que muchos temen tener orquídeas en su hogar porque estiman que son muy delicadas y difíciles de cuidar. Pero no hay nada más lejano a eso.

La orquídea solo requiere de un riego moderado y buena luz. Para que brinden sus flores en cantidad, se requiere cumplir al pie de la letra algunos de los consejos que brindan los referentes de la jardinería.

Recomiendan regalarlas con agua de lluvia. 

Al ser originarias de zonas tropicales, estas plantas exóticas prosperan muy bien en lugares húmedos y con temperaturas moderadas. Por eso, para que estas especies crezcan saludables, la temperatura del ambiente donde se encuentran no debe ser inferior a los 15 grados.

Para mantener su humedad, deberán pulverizarse las hojas con frecuencia y colocar en maceta con agua y grava (conocida como roca para paisajismo, que también se usa para los cactus) de tal modo que el tallo no tenga contacto con el sustrato.

Es fundamental que las raíces respiren y a la vez que el sustrato pueda drenar; para ello recomiendan agregar perlita, carbón vegetal o corteza.

Para que florezcan se deben evitar los cambios bruscos de temperatura ambiente. 

 

Consejos para que florezcan

Entre los puntos salientes para que las orquídeas no dejen de dar flores se encuentra que nunca les falte luz, ya que es uno de los elementos vitales para su desarrollo. No les hace bien el agua dura por lo que, en caso de que el agua corriente tenga esas características, se sugiere usar agua de lluvia previamente recolectada, o añadir una cucharada de vinagre por cada litro del agua que se use para vaporizar.

Para que florezcan es necesario conservar la sanidad de la planta, mantener una luminosidad pareja, evitar cambios bruscos u oscilaciones de temperatura y agregarle un fertilizante. Una buena opción es sumar nutrientes que se disuelvan en el agua que se utilice para vaporizarlas.