CON ESTILO

Aprendé cómo cuidar un cactus catedral

El manual de supervivencia de la Euphorbia trigona.
miércoles, 9 de junio de 2021 · 05:30

El cactus catedral es una suculenta originaría de África Occidental que resulta muy fácil de cuidar. Gracias a sus tallos verticales, crestas de hojas y espinas de corta duración, los expertos en plantas aseguran que es una adición arquitectónica fascinante para cualquier espacio del hogar.

La Euphorbia trigona es también es conocida como el árbol de la leche debido a la savia que contienen. Aunque a simple vista parece inofensiva, los jardineros profesionales advierten que es venenosa e irritante, sobre todo cuando tiene contacto con la zona de los ojos y la boca. Las personas que tengan niños o mascotas tendrán que mantener a esta crasa fuera de su alcance.

A la hora de plantar esta especie, lo primero que se debe tener en cuenta es que prosperan en los entornos de luz media y temperaturas domésticas normales. En el caso de vivir en una zona tropical, se pueden plantar al aire libre sin ningún problema. Quienes disfrutan de un clima más frio tendrán que trasladarlas al interior de su propiedad y sacarlas durante la temporada de primavera y verano.  

El clima ideal del cactus catedral ronda los 15 y 27 grados.

Aunque el cactus catedral es relativamente resistente a las enfermedades y las plagas, puede ser de gran ayuda proporcionarles una luz solar, evitar encharcar el suelo y mantenerlas alejadas de las corrientes de aire. Los únicos insectos que tienen el poder de destruir a la Euphorbia trigona son las cochinillas, los pulgones y los ácaros.

Respecto al riego, se tiene que esperar a que la tierra de la maceta esté totalmente seca antes de rociarle agua. Los jardineros aseguran que resiste largos periodos de sequía. Al igual que otras crasas, el exceso de agua puede pudrir el sistema de raíces.

Es importante tener presente que las hojas de esta suculenta tienden a caerse con regularidad, ya que son de corta duración. Sin embargo, las va renovando con el tiempo y ayudan a que luzca voluminosa en todo momento.

A pesar de que crecen con lentitud, alcanzan entre uno y dos metros de alto, lo que las convierte en una gran especie para el interior y exterior de la casa.