CON ESTILO

Una fuente de energía para la mañana: cómo hacer las galletas de almendras de Donato de Santis

Además, pueden conservarse durante largo tiempo en envases herméticos.
miércoles, 7 de julio de 2021 · 09:38

Ideales para acompañar el café de la mañana en estos días de frío invernal, las galletitas de almendras o amarettis que propone Donato de Santis complementan un desayuno saludable.

Son de las masitas dulces más tradicionales del país natal del cocinero y jurado que suele dar a conocer distintas variantes de sus preparaciones en las redes y en los programas de televisión.

En este caso, Donato de Santis recomienda hacerlos con unos días de antelación y en cantidad ya que se pueden guardar en envases herméticos por largos periodos.

Los ingredientes que se necesitan para estas galletitas son: ralladura de un limón, almendras peladas, 375 gramos de azúcar, una pizca de sal, 4 claras y 2 gotas de esencia de almendras amargas.

También llevan almendras enteras para decorar. 

La elaboración se inicia con la minipimer donde se deberán procesar las almendras, previamente peladas, el azúcar y la ralladura de limón, hasta obtener un polvo fino. Por otro lado, será necesario batir las claras con una pizca de sal hasta lograr que lleguen a punto nieve.

Luego, en tres pasos habrá que incorporar las claras al polvo de almendras, con movimientos envolventes. Perfumar con la esencia de almendras y mezclar hasta lograr una mezcla homogénea.

Para el armado de los amarettis, Donato aconseja tomar pequeñas porciones de la masa y formar bolitas; luego, llevar a una placa enmantecada o bien con plancha siliconada.

Para lograr que tengan la forma típica, será necesario  pinchar cada una de las masitas con una almendra y cocinar a horno mediano por 15 minutos.

 

Cocina mediterránea y con impronta

La mayoría de los platos italianos mantienen un sello que los vincula a la alimentación mediterránea, de comida sana y basada en los productos regionales. En el caso de los amarettis son galletas elaboradas a base de pasta de almendra, un fruto típico de la zona, que se mezcla con azúcar, huevo y un mix de almendras dulces y amargas.

La historia cuenta que fueron creados por los árabes y desde la zona del Mediterráneo pasó a otras regiones de Europa, como España y Francia. Tanto los viajeros como los peregrinos fueron los encargados de difundir esta delicia, ya que solían llevarlos en sus alforjas porque duran mucho tiempo.