DECORACIÓN

Harry y Meghan escogieron una de las propiedades más lujosas para criar a sus hijos

La pareja decidió instalarse en una de las zonas más lindas de Santa Bárbara.
miércoles, 11 de agosto de 2021 · 05:00

Hace un tiempo, el príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, tomaron la decisión de mudarse a Estados Unidos, donde empezaron una nueva vida lejos de las obligaciones de la Corona. En ese momento, el matrimonio tenían a su hijo, Archie, pero hace poco se sumó una nueva integrante a la familia, Lilibeth Diana. En este contexto, durante el verano del 2020, Harry y Meghan compraron una casa donde pasarán el resto de sus días y, aunque muchos pensaron que la pareja elegiría quedarse en Los Ángeles, la postura de ambos tomó por sorpresa a todos.

El príncipe y su mujer se mudaron a una zona que se encuentra lejos de California. Esta lleva el nombre de Montecito. Es una imponente propiedad que cuenta con más de 1.700 metros cuadrados y posee nueve habitaciones con 16 baños. Sumado a esto, la vivienda cuenta con un parque con piscina y los jardines más lujosos que se vieron en los últimos tiempos. Al lado de la pileta, hay un comedor externo, donde Enrique y Meghan podrán recibir invitados y deleitarlos con alguna exquisitez.

La pareja decidió alejarse de la realeza hace un tiempo.

Por otro lado, el jardín es una de las zonas más elogiadas, pues la mansión cuenta con el más lindo espacio verde, que además es muy íntimo, algo beneficioso para los exmiembros de la realeza, pues solo desean estar tranquilos y alejados de los flashes de los paparazis. Por dentro, la casa tiene un amplio recibidor, decorado con colores claros y elegantes cuadros.

La pareja se casó en el año 2018.
La fecha exacta de matrimonio es el 19 de mayo.

 

Detalles de la mansión que alberga a los exroyal

La propiedad que escogieron Harry y Meghan fue construida en el año 2003. Con sus paredes originales de color ocre y tonos claros, la mansión también tiene una gran biblioteca equipada con miles de libros y una sala de estar con chimenea que le brinda un toque acogedor a la habitación.

La cocina también se lleva todos los aplausos, pues con sus pisos de madera y una declaración al tono, aloja dos islas con alacenas y hornos de piedra. En uno de los baños, se puede apreciar una chimenea, pues, según se sabe, el clima en invierno es un poco crudo por esta zona.