Personajes

En qué consiste la religión umbanda, la base de la crianza de una protagonista de "Dulce Ambición"

Juliana Paes nació en Río de Janeiro y, como buena carioca, practica el culto milenario.
domingo, 29 de agosto de 2021 · 21:30

Juliana Paes es la protagonista del nuevo éxito televisivo de Telefe: se trata de la tira brasilera “Dulce Ambición”. A sus 42 años, es una de las mujeres más bellas y codiciadas de la pantalla, y esta es la curiosa historia umbanda que hay detrás de la actriz.

La carioca que se lleva las miradas en la novela nació el 29 de marzo de 1979 en la ciudad de Río de Janeiro y actualmente está en matrimonio desde el año 2008 con el empresario Carlos Eduardo Baptista, con quien tiene dos hijos varones fruto de este amor: Pedro y Antonio 

María de la Paz Ramírez es el nombre del personaje que interpreta y con la que la actriz comparte una historia clave: criadas con las enseñanzas de los orígenes de la religión brasilera, nacida tras la descendencia afroamericana que se instaló en ese país. Se trata de la religión umbanda y, al día de hoy, Juliana todavía frecuenta los cultos junto a su familia.

 Mi abuela era el jefe de terreiro.

Aseguró para un medio de su país y explicó: “Ella me ayudó a hacer mi descubrimiento espiritual". Además, aseguró que cree en la reencarnación y el espiritismo.

El 2 de febrero se celebra la fiesta oficial en Salvador de Bahía.

 

Umbanda

Una de las celebridades típicas de país vecino es la gran fiesta que se celebra en el mes de febrero, sobre todo en las costas del mar Atlántico, donde se acostumbra concurrir todos vestidos de blanco, mientras se rinde culto a Lemanjá, al sonido de los tambores. Es una celebración muy bonita que, entre flores y buenos deseos, la mixtura de etnias hoy todavía festeja.

La umbanda es una religión espiritual y ecléctica fundada en Brasil a principios del siglo XX como una forma de culto a los ancestros y tiene por objetivo “guiar y ayudar a los hijos en su transformación física y espiritual”. Y en este sentido, la protagonista de Dulce Ambición, como buena carioca, aún profesa el culto.