CON ESTILO

Con un mural con su rostro, piscina y parque, Carlos Tévez mostró su lujosa casa en San Isidro

En uno de los barrios más exclusivos de zona norte, el crack de Boca disfruta de su retiro.
martes, 31 de agosto de 2021 · 11:15

Totalmente alejado de las canchas tras anunciar su retiro de Boca Juniors, el club de sus amores, Carlos Tévez analiza cómo seguirá su futuro y, mientras tanto, descansa en la lujosa vivienda que tiene en el barrio de La Horqueta, en San Isidro.

El jugador que creció en Fuerte Apache cuando regresó de jugar en China, allá por 2018, decidió que era hora de construir un hogar familiar y eligió esta tranquila zona del conurbano donde también residen otras celebridades como, por ejemplo, Tini Stoessel.

El interior de la casa combina la madera con los tonos oscuros y ambientes bien iluminados. 

La residencia de Tévez ocupa un cuarto de manzana y, según algunos agentes inmobiliarios, está tasada en 7.7 millones de dólares.

Desde la calle se muestra como una vivienda de estilo moderno con árboles añosos y un espacio para dejar los autos a la entrada. Pero eso es solo una parte porque decididamente la mansión del jugador es despampanante. El lugar tiene cochera para 15 autos y un espacio destinado para eventos, totalmente equipado para que disfrutar y que no moleste el ruido a los vecinos.

El sector de la piscina está acondicionado para disfrutar tanto en invierno como en el verano. 

Pero no solo eso porque la mansión cuenta con una piscina y también una fuente, además de un gimnasio con los mejores aparatos para continuar con su rutina de ejercicios. Allí es donde un mural gigante, con una imagen que muestra su barrio natal: Fuerte Apache.

 

Otro mural con sus logros

Este año, Tévez contó sobre las instalaciones de su lujoso hogar y, entre las imágenes que llamaron la atención, figura la del mural que tiene en que se ven imágenes suyas de todos los momentos más emblemáticos de su carrera.

La majestuosa obra de Ron ocupa una parte importante del hogar del jugador. 

El arte, en este caso, estuvo en manos de Martín Ron, un reconocido muralista que ya lo había pintado en Fuerte Apache porque siempre lo consideró una figura icónica.

Pero luego de eso, un día recibió un llamado del ídolo donde le hacía un pedido especial y así fue que Martín se ocupó del mural para el gimnasio y del que tiene frente a los ventanales con su rostro en distintos momentos de su vida.

Entrenarme acá me lleva a estar en la canchita en la que me crié, poner los pies sobre la tierra.