CON ESTILO

Colores oscuros y horno de barro: Donato de Santis desembarcó en Zona Norte con un nuevo restaurante

Con elaboración a la vista y una motoneta en la puerta, el chef atiende a sus clientes.
sábado, 18 de septiembre de 2021 · 11:00

Inquieto por donde se lo mire, tras haber hecho un maravilloso viaje por su tierra natal que compartió con su familia, Donato de Santis retornó a la Argentina y ya se prepara para la tercera temporada de “MasterChef Celebrity”.

Pero, además, el cocinero italiano se dio tiempo para generar un nuevo proyecto que lo tiene totalmente entusiasmado y es la inauguración de un nuevo espacio en Zona Norte de su conocido restaurante “Pizza Paradiso”.

Algunos datos se conocieron a través de sus historias, pero tal vez quien le terminó de dar una oficialización al establecimiento fue nada menos que Vicky Xipolitakis, excompañera del certamen de cocina, que decidió visitar a Donato de Santis en la apertura de su nuevo restaurant.

Felicitaciones por la inauguración de Pizza Paradiso.

Vicky, de las primeras celebridades en asistir. 

Lo cierto es que el cocinero que nació en Milán y tiene familia en Puglia supo mostrar nuevamente su garra y empuje al crear este nuevo local por primera vez fuera de la capital.

El lugar es en General Pacheco y cuenta con un gran sitio al aire libre donde se instalan los comensales cómodamente. En el interior tiene un horno a leña que atrae a los fanáticos de la cocina italiana y además posee una cocina vidriada para que los visitantes puedan ver cómo se elabora cada plato.

Otra de las atracciones del lugar: la motoneta de Donato. 

La ambientación es totalmente en madera y en hierro negro, muy sobria y elegante y los detalles estuvieron a cargo de su mujer y fiel compañera, Micaela Paglayán.

 

Un hobbie bien italiano

Uno de los atractivos que muestra Donato en su nuevo local es una particular moto que el cocinero mandó a restaurar para poder usarla.

Podés haber nacido en Sicilia, en Catanzaro, en Firenze, en Venecia, en el Friuli o en Salerno, pero si nunca te subiste a una Vespa, no sos tan italiano.

Esta frase, que es muy usual entre los compatriotas de Donato, también le va muy bien a él. En su caso, se trata de una Vespa Struzzo VL3 de 1954 que, tras los arreglos, le quedó impecable y es uno de sus mayores orgullos.