Felicidades, Lape

Sergio Lapegüe vivió el momento más emotivo

El conductor de amplia trayectoria en TN y El Trece merecía algo así.
viernes, 1 de abril de 2022 · 16:17

Tras casi tres meses sin verse, Sergio Lapegüe se reencontró con su colega y amiga del noticiero de TN, Roxy Vázquez. El conductor y la periodista protagonizaron un divertidísimo momento, donde simularon ser actores de una telenovela mexicana.

"Tantos años después, lo he citado a él, a Carlos Alfredo", arrancó Roxy en un tono neutro a través de sus historias de Instagram, y agregó: "Me vine 48 horas desde Argentina. Hablaré con él y le diré la verdad, después les contaré qué es lo que haré". Entonces la joven apuntó con la cámara a Sergio Lapegüe. El periodista la esperaba dentro de un bar.

Roxy fue muy feliz.

En su último posteo, la mujer declaró: "¡Nos reencontramos después de casi tres meses! Nos reímos, charlamos, nos emocionamos y hasta saludamos a la gente por la calle ¿Vuelve la novela? ¿Ustedes qué quieren? ¿Podrán Carlos Alfredo y Abigail superar esta crisis? Qué manera de reírnos Sergio Lapegüe".

Es bueno remarcar que el animador es realmente muy amigo de Roxy y llevaba tiempo sin poder reencontrarse con ella, por ese motivo, la noticia de que podrían encontrarse y luego el encuentro en sí lo llenó de alegría, algo que es natural en él y también se trasluce en sus canciones.

Fuente: (El Trece)

 

El fuerte mensaje de Sergio

El conductor escribió un conmovedor texto en sus redes sociales: "Si prestamos atención, nuestros días están llenos de momentos especiales. Les cuento uno que me pasó el otro día en la radio".  

El animador agregó: "Nos vamos a la tanda. Aprovecho esos minutos de descanso para salir al balcón de La 100. Veo a la gente disfrutar de su día libre. Muchos van de la mano. Otros pasean a sus mascotas. Dos abuelos enamorados caminan despacio. Me gustó. Lo añoré".  

Un hombre feliz.

Sergio Lapegüe fue muy sincero: "De pronto me di vuelta y me encontré reflejado en el vidrio de la ventana. Saqué el celu, capturé ese momento para siempre y seguí contemplando el atardecer en la Ciudad, en silencio. Hasta que desde adentro me gritaron “¡aire!”. Y volví al estudio. Había que seguir trabajando".

El hombre remarcó: "¿Qué tuvo ese momento de especial? Nada. Y a la vez todo. Esos cortos minutos de parar a observar sin más fueron un cable a tierra. Una forma de tomar conciencia y disfrutar de las pequeñas cosas. A veces está bueno parar la pelota unos segundos, mirar donde estamos parados, ver el camino recorrido. Probalo, después me contás".  

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