Así es Atahualpa, hijo de Natalia Oreiro y Ricardo Mollo

El hijo de Natalia Oreiro que pocos conocen.
sábado, 20 de abril de 2024 · 09:19

Natalia Oreiro y Ricardo Mollo, según cuenta la historia, se conocieron de casualidad en una clase de yoga, allá por el año 2001. El flechazo, por parte de la protagonista fue instantáneo y especial, pues fue ella la encargada de enamorar el corazón de su amor.

De hecho, fue la propia Natalia Oreiro quien confesó haber bastante tiempo intentando conquistar a Ricardo Mollo, quien en ese entonces ya era un reconocido guitarrista en Argentina: “Yo me lo levanté a él y me llevó dos meses convencerlo”.

La pareja siempre fue considerada, por los medios de comunicación y por los espectadores, como dos personajes especiales y bastante reservadas. Confirmando esta opinión, en el 2002 decidieron llevar a cabo una boda privada donde no hubo invitados, pero sí muchísimo amor

“No fue secreto, fue de a dos”.

Natalia Oreiro y Ricardo Mollo se destacan por ser una de las parejas más sólidas del ámbito del espectáculo, a quienes, si bien son personajes sumamente públicas y reconocidas, no se les ha conocido ningún escándalo ni siquiera una pequeña crisis.

En todo momento, se supo que ambos estaban completamente enamorados el uno por el otro. Incluso, fue la actriz quien, por ejemplo, aseguró que estaba totalmente enloquecida de “su corazón, su sonrisa, su mirada, su paz. Él me genera mucha paz”.

Después de varios años viviendo un noviazgo de sueños, Natalia Oreiro confirmó, junto a su gran compañero, la llegada de su primer hijo: Merlín Atahualpa, quien nació en el año 2012 y, en enero de este año, cumplió sus 12 años de edad. Así está hoy el hijo de la pareja, con su destacado pelo largo y sus ojos brillantes.

Respeto a la infancia

Durante muchos años, la actriz fue consultada sobre el motivo que la llevaría a ocultar la identidad de su hijo, siendo una persona completamente pública. Para explicar su decisión, dejó en claro que la prioridad de ambos padres es cuidar y respetar las decisiones que más adelante pudiera tener Ata.

“Nos acompaña a las giras, se sube al escenario, pero somos muy respetuosos con su privacidad. Si él quiere dedicarse a esto cuando sea más grande lo decidirá”, contó Natalia Oreiro, quien también develó que su hijo tiene una conexión especial con la naturaleza y que le gusta la música, como a su padre.

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