SOLEDAD ACUÑA

Nuevo cruce mediático entre la Ciudad de Buenos Aires y los gremios docentes

Soledad Acuña reafirmó que la vuelta a clases "no es una decisión improvisada".
lunes, 25 de enero de 2021 · 14:29

La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, volvió a cuestionar a los gremios docentes que se oponen a la vuelta de las clases presenciales el 17 de febrero. Los dirigentes señalan que las condiciones epidemiológicas no están dadas para el retorno de la presencialidad, y la ministra sostiene que “quieren generar miedo en las familias”.

Un día después de anunciar que el Gobierno de la Ciudad le descontará el sueldo a los y las docentes que no asistan a clases sin una justificación, Acuña reiteró la "necesidad" de volver a abrir las instituciones educativas y explicó que las clases podrán desarrollarse con los cuidados pertinentes.

“La burbuja puede ser el grado, o la sección en secundaria, eso como criterio de agrupamiento. No quiere decir, como están diciendo algunos gremios para generar miedo a las familias, que vamos a hacinar a 30 chicos adentro de las aulas", explicó la titular de la cartera de Educación porteña en Radio Mitre. Además, llamó a "no hacer política" con el regreso a clases y deslizó que "los gremios nacionales hacen paro en la ciudad de Buenos Aires, no en el resto de las provincias".

Acuña reiteró que la decisión de retomar la presencialidad fue tomada junto con docentes, directivos y especialistas en educación. "No es una decisión improvisada, no es algo inventado", agregó la funcionaria, que se ha convertido en la principal representante del Gobierno porteño en la puja mediática contra los sindicados Ute-Ctera y Ademys.

El 17 volverá a clases el nivel inicial, mientras que los colegios secundarios lo harán el 1 de marzo.

Los sindicatos anunciaron una "retención de servicios".

Angélica Graciano, secretaria general de Ute-Ctera, anunció la semana pasada que el gremio llevaría adelante una "retención de servicios" por parte de los docentes. En ese sentido, acusó al Gobierno de no tener conocimiento sobre lo que implica dar una clase en una escuela. "Mantener una fecha a como dé lugar denota que no tienen un interés en la educación pública", agregó.