"PH, Podemos Hablar"

“No quiero conductoras gordas”: el fuertísimo relato de Carmen Barbieri que descolocó a Kusnetzoff

Todo pasó durante la emisión de “PH, Podemos Hablar”.
domingo, 30 de mayo de 2021 · 00:03

Hace algunas horas, Carmen Barbieri se presentó en el estudio de “PH, Podemos Hablar” y, como era de esperarse, dejó a todos en shock luego de contar las experiencias personales y laborales más dramáticas que enfrentó a lo largo de su vida. En la primera hora del ya mencionado programa, Andy Kusnetzoff les pidió a sus invitados que pasaran al punto de encuentro los que habían sufrido algún accidente en el trabajo y, casi al instante, la actriz hizo lo debido.

“Yo tuve accidentes de todo tipo. Me rompí los dedos de los pies cuando era bailarina y me tocaba hacer puntas o practicar tap. Luego me rompí la rodilla”, contó la mamá de Fede Bal. A pesar de todo lo antes mencionado, Carmen indicó que ninguno de esos accidentes los sufrió tanto como sus padres pensaron: “Yo no los tomaba como accidentes de trabajo. Era algo lógico que me pasara por el esfuerzo que hacía”, destacó.

Fuente: (Telefe)

Minutos más tarde, Barbieri habló del día en el que se desmayó mientras conducía un programa de televisión: “Todo se iba alejando de una manera muy rara y yo cada vez escuchaba menos”, explicó. No obstante, la exparticipante de “MasterChef Celebrity” agregó: “Yo dije: ‘No me siento bien’ y caí. Luego Moria (Casán) tomó mi lugar”, concluyó.  

 

La discriminación laboral que sufrió Carmen

Faltando pocos minutos para la segunda hora de “PH, Podemos Hablar”, Andy le pidió a sus invitados que pasaran al punto de encuentro si habían sufrido algún tipo de discriminación laboral y, como era de esperarse, Carmen dio un paso al frente. Tal como lo explicó la directora teatral, en el pasado la llamaron para cubrir a una colega, pero uno de los directivos no la quería por su silueta: “Me llaman para reemplazar a Georgina (Barbarossa) y cuando él me ve le dice a Liliana Parodi: ‘Es muy gorda, no quiero conductoras gordas. No la quiero ni ver’”.

De las cuatro personas que tenían que decidir él era el único que se negaba y, en contra su voluntad, le dieron la oportunidad a Barbieri. Gracias a su talento, trabajó en ese lugar durante seis años y se ganó la admiración de la persona que la había señalado por su peso: “Toda su vida tuvo mi foto en el escritorio y lo ame porque fue sincero”.

Fuente: (Telefe)