CON ESTILO

Para la foto: cómo mantener la tonalidad de nuestras suculentas rosadas

Hay que controlar la temperatura, la luz que recibe y el riego.
martes, 4 de mayo de 2021 · 13:14

Todas las suculentas han pasado a ser de las plantas más carismáticas y requeridas en los últimos tiempos. Con sus formas redondeadas y la facilidad para mantenerlas, copan los viveros y las casas de sus fans.

Pero entre la gran variedad de suculentas que abundan hay unas que son particularmente elegidas por su tonalidad: esas son las rosadas.

Hay que estar atentos a la luz y el riego. 

Puede parecer que las crasas rosadas son aquellas dotadas de alguna propiedad o poder especial que las vuelve de un color único y son favoritas. Sin embargo, no es tan así: estas especies adquieren esa tonalidad por el estrés.

Y es que las suculentas también pueden sufrir trastornos en su fisonomía merced a ciertas condiciones, como pueden ser las altas temperaturas o un exceso en la luz que las modifica.

Pueden virar al verde cuando reciben demasiada luz. 

Esto significa que no existen las suculentas rosadas sino que, en definitiva, son aquellas originalmente de color violeta o morado que, ante ciertas situaciones, se convierten y pasan a ser de color rosado.

Uno de los factores que suele influir en el color es el riego. Algunas suelen pasar del color verde al morado cuando tienen un buen y moderado riego. Pero, si la suculenta abandona el añorado color rosa y pasa al amarillo, significará que nos estamos excediendo con el agua.

Son las predilectas de los instagramers.

Otro de los puntos a tener en cuenta es la luz que reciben. Suele suceder que si las suculentas rosadas se vuelve más verdes es porque recibieron demasiada luz solar. Eso sí: si se decide brindarle más luz, no debe superarse el lapso de cuatro horas.

Las temperaturas son otro de los factores que pueden influir. Las temperaturas ideales para las suculentas es la que ronda los 21 grados centígrados. Si bajan las temperaturas, los cambios por estrés se muestran en sus tonalidades: las rosadas pasan a ser azules.

En ese caso, habrá que ubicarlas en un lugar donde no tengan tanto frío e incluso, si estaban en el exterior, colocarlas en un ambiente cálido de la vivienda.